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LA ESTRUCTURA

Como medidas generales, el edificio tiene, incluido el espesor de los muros, 77.10 m de largo por 30.50 m. de ancho en el crucero [61 m de ancho en el frente, incluyendo los cubos de las torres].

Interiormente, la nave mayor y crucero se levantan a 19.60 m. hasta el intradós de las bóvedas, en tanto que las naves laterales se elevan a 14.15 m. La cúpula llega a los 40 m, hasta la cruz del remate.

Exteriormente, la fachada principal y las de los cruceros tienen 23.30 m hasta su remate central; las torres alcanzan los 66.80 m, incluyendo la cruz, por lo que pueden considerarse las más altas y corpulentas, entre las de estilo barroco, de todo el continente.

La planta es de tres naves, con siete tramos transversales y un crucero entre el cuarto y el quinto. Naves y tramos los separan catorce grandes pilares con sus correspondientes pilastras fronteras en el perímetro interior. [MGG, 11]

CUBIERTA

La cubierta se organiza en forma simétrica, a partir de la cúpula, con todos los espacios internos a ella referidos. La cúpula pasa del desplante de sus cuatro arcos torales al ochavo externo del tambor, por dentro circular, para recibir el espacio esférico de la media naranja; hábil y refinado paso del cubo a la esfera, en simbiosis poco usual, aunque ya empleada en la Catedral de Puebla.

De la cúpula irradian, descendiendo simétricamente, diez bóvedas de lunetos, cuatro hacia la cabecera y cuatro a la entrada, más las dos del crucero. Siete bóvedas de arista corresponden a cada nave lateral, que dirigen las perspectivas hacia los retablos de remate, en cuyos ángulos se ubican la antigua Sala Capitular y la Sacristía en las cabeceras, y cuatro capillas a la entrada, que hacen el equilibro del conjunto. La nave mayor y el crucero se iluminan con veintiuna ventanas elípticas. [MGG, 11-12]

La cúpula sobre el crucero se levanta sobre un tambor octagonal, con una ventana rectangular en cada uno de sus lados y un pináculo sobre la cornisa. El casquete semiesférico está formado por ocho gajos con nervadura entre cada uno y se encuentra revestido por cerámica esmaltada en cuadros azules y blancos formando una cuadricula dispuesta en una diagonal suave que produce un efecto dinámico. En la parte superior, una linternilla octagonal con ocho vanos arqueados y sobre la cornisa ocho remates; a este nivel se desplanta el casquete semiesférico con cubierta de cerámica y como remate una corona que sirve de base a la cruz de hierro forjado. La cúpula sobre el Sagrario, junto a la torre oriente, está formada por un tambor hexagonal con seis vanos elípticos y sobre la cornisa seis perillas en cada ángulo. La cubierta está constituida por seis gajos con su nervadura y entre cada uno de ellos forman el casquete semiesférico que culmina con una linternilla hexagonal con seis ventanitas arqueadas, de cuya cornisa arranca la cubierta semiesférica ornamentada con seis pináculos. Ambos casquetes se encuentran revestidos de cerámica de color azul y blanco. Una escultura denominada La Fe, remata la parte superior.

Por los lados oriente y poniente de la Catedral se advierte sinceridad al observar la nave mayor rematada por una balaustrada y las naves menores por otras. Éstas poseen pináculos para rematar cada contrafuerte, que a su vez señalan cada tramo de la bóveda interior. Asimismo, entre cada tramo se perfila un pináculo de menor proporción, creando una línea visual que se quiebra, propia del estilo barroco.

El ábside es recto, circundado con su balaustrada y en los extremos dos esculturas, las cuales representan a San Pedro y San Pablo y una cruz al centro.

Sobre el muro oriente, y pegada a la antigua Sala Capitular, se ubica la Capilla de Ánimas, que fue hecha posteriormente a la terminación de la Catedral. Su único ingreso es a través de la portada que mira al Oriente. Consta de una puerta con arco mixtilíneo con jambas que se levantan sobre sendos basamentos. Encima del arco hay un entablamento, de cuya cornisa se desplantan dos remates en los extremos y una cruz al centro. [ERR, 97-100]

[Dice Gabriel Silva Mandujano: “La cubierta de la iglesia, formando una cruz, además de ser un recurso arquitectónico para darle más luz y ventilación al interior, tiene un significado teológico, pues la cruz representa a la figura de Jesucristo crucificado y es el símbolo de la Redención”]. [GSM, 94]

 

Como fue concluida a mediados del siglo XVIII, la Catedral tuvo una gran unidad de estilo en conjunto y en pormenores, decoración, estructura y mobiliario litúrgico. Actualmente, la distribución original de sus espacios interiores, así como su decoración, se encuentran en su mayor parte alterados. {MGG, 12]