Como es costumbre en épocas decembrinas, en el interior de la Catedral se instaló un hermoso  nacimiento, éste, se colocó en uno de los altares laterales del lado derecho de frente al altar mayor, fue adornado bellamente con figuras de tamaño natural y pintadas con alegres colores, que ya se puede visitar y admirar.

En este nacimiento, al término de la Misa de Nochebuena, del próximo sábado 24 de diciembre, el Sr. Arzobispo don Carlos Garfias Merlos, colocara la imagen del Niño Dios, luego de celebrar su nacimiento, como señala la tradición.

Cabe destacar que “Los Nacimientos”, que también son conocidos como pesebres o belenes son parte importante de las tradiciones mexicanas, sin embargo, su origen se remonta a casi 800 años. Y es que fue el mismo San Francisco de Asís quien dio origen a los pesebres, aunque él los bautizó con el nombre de “montajes vivientes”. Cuando los creó, San Francisco de Asís invitó a toda la comunidad a unirse a la escena viviente con José, María, el recién nacido, los pastores e incluso animales.

Después, con la conquista, los frailes introdujeron las tradiciones navideñas, incluida la tradición de poner el pesebre para representar el nacimiento del niño Jesús.

Los nacimientos tienen el objetivo de ejemplificar el nacimiento de Jesús. Aunque se desconoce la fecha exacta, se cree que fue en 1223 cuando San Francisco de Asís reprodujo el nacimiento del niño Jesús.  En algunos países, como México, entre otros de latinoamérica, el nacimiento se coloca el 8 de diciembre, pero solo con las figuras de María y José, los pastores, la estrella de belén, ovejas, una mula y un buey.

Entre las familias, pero sobre todo en las iglesias, se preserva la tradición de “acostar al niño” el día de su nacimiento, así que ya para el 24 de diciembre se pone la figura del Niño Dios, luego de arrullarlo y que todos los presentes lo besen, la imagen se coloca entre María y José.